viernes, 27 de diciembre de 2013

Adios ¿hasta que?

No hay nada nuevo desde la ultima vez que se puso el sol. Bueno si, que ya no destrozas mi sofá con nuestras peleas de niños pequeños, ni vamos a pasar frío a ninguna parte. Estarás cogiendo un avión a saber tu a donde, o seguirás en el coche hacia el aeropuerto. Nadie nunca me pregunto porque las despedidas duelen tanto, o tan poco. Nadie  me dijo que una semana se me haría eterna ni que las tres primeras horas serian insoportables. "Cuidado, te acabaras acostumbrando a mi" decías. Pues si. Me he acostumbrado. Ahora toca poner en practica esa paradoja que decía mi padre "Para correr rápido hay que aprender a ir lento" irónico ¿Verdad? Quizás para estar contigo deba aprender a estar sin ti.