domingo, 15 de enero de 2012
Lagrimas de acero
Llorar, simplemente porque no puedes mas porque ya ni quede aire que respirar. Llorar y que nadie entienda el porqué. Llorar, en silencio, en soledad. Llorar con lagrimas de acero y que por cada lagrima halla mil razones más. Llorar porque dule, porque sufres, porque te supera. Llorar sin querer que nadie te vea. Llorar por rencor, odio o impotencia. Llorar y darte cuenta, que nunca cambiara y que al fin y al cavo solo te queda eso, llorar...
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