viernes, 10 de febrero de 2012
Marina D'or
Hace unas semanas aprendi que aunque todo parezca acabado, aunque ya no te queden fuerzas y creas que no lo vas a conseguir, siempre hay esperanza. Aprendi que si te caes te levantas, que lo que cuenta no son las medallas, sino el esfuerzo, que hay que echar el higado si es necesario, y aunque no siempre parezca que merece la pena, al final te das cuenta de que la merecio. Porque dos puestos son necesarios para besar el cielo, porque en un esprin te lo puedes jugar todo, porque la carrera no siempre acaba cuando llegas a la meta, porque, en esa meta, empezo nuestra carrera.
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