Con el corazon hipotecado.
Ya no me permito soñar tanto. Ya no me permito casi nada. Ni si quiera cuando me despierto, solo me concedo el lujo de echarte de menos. De que iba a servirme. Echarte de menos es lo último que necesito ahora. Echarte de menos seria el primer paso para que empezase a derrumbarse todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario