Le tengo envida a la luna
desde que es la unica que te ve cada noche.
Del aire que acaricia tu garganta,
de cada sonrisa,
de cada suspiro,
de cada palabra.
Envidia, de esos ojos que te ven a diario
y no saben lo que yo daria por volverte a ver.
De sus manos.
De sus manos y tus manos.
De esas manos, que no son las mias.
Envidio esa ciudad
que recorres de arriba abajo como una vez recorriste mi cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario