miércoles, 10 de diciembre de 2014

Con un cigarro en la mano y en la otra un vaso de ginebra par ahogar las penas, así se pasaba las noches de los viernes, sábados y domingos. Yo le miraba e imaginaba que estaría pensando en mi. Que ilusa. Estaba tan solo que cualquier falda le parecía volar lo necesario para llevarle hasta el cielo. Pero ese cielo nunca era suficiente, por eso, supongo, no se cansaba de buscar en otras piernas donde quizá hallar la respuesta al porque algunos besos calaban mas que tantas noches de tormenta en demasiadas camas.
En verdad nunca se lo dije pero siempre desee regresar a aquel parque donde creí volverlo a ver, a el y a esa forma suya de mirarme, a esas ganas de un poco mas de azúcar, a esas ganas de una noche mas, o de otra vida. Juntos.

1 comentario:

  1. Hacía mucho tiempo que no me enamoraba de unos ojos tan bonitos y una forma de mirar como la tuya. Lo cierto es que te echo muchísimo de menos. Contigo, quise compañía y obtuve un monólogo, quise un final feliz y me quedé en el prólogo. Nos vemos cuando el destino tenga ganas de juntarnos, mientras, cuídate y sé feliz.

    ResponderEliminar